10 consejos para un buen maridaje de vinos

10 consejos para buen maridaje del vino

En este nuevo post, además de darte algunos consejos para un buen maridaje de vinos, podrás entender qué es el maridaje, la diferencia con el maridaje gourmet, cómo puedes lograr un maridaje perfecto entre alimentos y vinos bien sea tintos, blancos o un rosé, al igual que la manera de elegir a la hora de comprar vino para lograr un maridaje casi perfecto. Aprende y conviértete en un experto!

A continuación ahondaremos un poco en estos conceptos y los consejos para que logres un buen maridaje con vinos.

Entonces…

¿Qué es el maridaje?

Según Wikipedia es:

Es el proceso (metafóricamente hablando) de “casar” o combinar de manera ideal un alimento con un vino, con la intención de realzar sus sabores y el placer al comerlos. Concepto que en la cultura de la enología cada vez es más común, al punto que se ha extendido a otras bebidas como la cerveza y el té por sus variedades.

Antes que nada, debemos decir que el término “Maridaje” proviene de la palabra “Mariage” que en francés significa matrimonio o la relación entre comida y bebida, buscando a través de este, sea o se aproxime a la perfección gracias a la mezcla de sabores.
El maridaje en si, es una combinación de técnica y arte relativamente nueva, proveniente de la gastronomía gourmet, pero en el que no necesariamente y como se suele pensar algunas veces tienen cabida solo los expertos o sommeliers.

10 consejos para maridaje vinos

Crear una sinfonía de Sabores

Su secreto si bien requiere de algunos conocimientos y experiencia, radica más bien en apostar por el riesgo de experimentar, tratando de combinar las diferentes características y cualidades de los vinos con los ingredientes de platillos, intentando que se complementen entre sí para crear en boca lo que podríamos llamar “una sinfonía de sabores”.

Diremos también que el principal objetivo del maridaje es crear sensaciones nuevas y placenteras en quien lo disfruta, pues el vino, además de realzar el sabor de los alimentos en el paladar, por su ligera acidez ayuda a ablandarlos , haciendo que tanto el sabor como la consistencia de este “matrimonio” sean diferentes.

¿Qué es maridaje gourmet?

El maridaje gourmet es un concepto que se formó hace algunos años surgiendo de dos palabras del mundo de la gastronomía y que consiste en fusionar los mejores platillos y recetas de la alta cocina (Haute cuisine) con los “mejores vinos” o los vinos más finos. En nuestro opinión personal el concepto del mejor o los mejores vinos, es algo muy subjetivo que no siempre tiene que ver con su precio o denominación de origen, y que se relaciona más bien con los que disfrutemos cada uno de nosotros.

10 consejos para un buen maridaje de vinos groumet

¿Cuál es el maridaje perfecto?

El mundo de los sabores está relacionado con los sentidos y los gustos particulares: no todos disfrutamos de la carne roja, las aves, los mariscos o los quesos. por lo que la pregunta más bien debería ser si realmente existe un vino perfecto para cada tipo de comida. La respuesta es sí y no, y te explicamos por qué.

El maridaje entre alimentos y vinos consiste en combinar platos de sabor fuerte y vinos con cuerpo, de manera que se potencien los sabores. Lo mismo ocurre con platos ligeros que van mejor con vinos de sabor suave y poco cuerpo, con un toque de acidez que acompañen y refresquen, esto como teoría básica.

Sin embargo, entre ambos extremos existen muchos matices y docenas de combinaciones, razón por la que es difícil, por no decir imposible, definir recetas estrictas para maridar. Como lo dijimos anteriormente, dependerá de cada paladar y los gustos de cada quien, por ello no siempre un maridaje es perfecto para todos.

Muestra de estas acciones son las elaboraciones de moscatel, gran reserva, vino rosado, vinos ribera del Duero y todos ellos con denominación de origen.

consejos para buen maridaje de vinos

10 consejos para un buen maridaje de vinos

1. Piensa en platos e ingredientes antes que en vinos

Como primer consejo, lo ideal es combinar el vino con la comida que te guste o con el plato o aperitivos que tengas pensado preparar.
Esto quiere decir, primero define la comida que vas a preparar u ofrecer y posteriormente elige el vino, ya que no es muy lógico hacerlo al contrario pues no vas a comer un plato que no te apetezca o no lo disfrutarás solamente porque marida bien con un buen vino que ya tengas.

2. Si sirves platos sencillos…

En caso de que lo tuyo no es la cocina (no todos somos expertos), decántate por elegir platos de preparación sencilla y con pocos ingredientes y poca mezcla de sabores, pero combínalos con vinos de gran calidad, aroma y cuerpo intensos.
Como ejemplo, un Cabernet Sauvignon con aromas terrosos a frutos rojos y especias, te dará un maridaje perfecto para una comida ligera, pero si lo combinas con un plato muy fuerte en sabores o elaborado, este vino en particular perderá su protagonismo y sus sabores no se podrán apreciar con tanta claridad y plenitud.

3. Elige solo un protagonista de la experiencia

Al combinar platos y vinos, lo ideal que solo uno de ellos sea quien tenga el sabor más fuerte o protagonista, mientras que el otro simplemente acompañe de la mejor manera.
Pensando en este consejo, cuando marides vinos y alimentos decide cuál va a tener los ingredientes protagonistas, así el “Mariage” o matrimonio no se hará complicado y podrás disfrutar de una gran experiencia en boca.
Es importante tener en mente el peso de un determinado plato con respecto al vino que le acompañe. La estructura de alimentos, sus grasas e incluso sus matices aromáticos. Recuerda, no siempre la cena y el vino deben ser protagonistas al mismo tiempo.

10 consejos para maridaje vinos

4. Comidas de sabores fuertes con vinos jóvenes

Su secreto si bien requiere de algunos conocimientos y experiencia, radica más bien en apostar por el riesgo de experimentar, tratando de combinar las diferentes características y cualidades de los vinos con los ingredientes de platillos, intentando que se complementen entre sí para crear en boca lo que podríamos llamar “una sinfonía de sabores”.

Diremos también que el principal objetivo del maridaje es crear sensaciones nuevas y placenteras en quien lo disfruta, pues el vino, además de realzar el sabor de los alimentos en el paladar, por su ligera acidez ayuda a ablandarlos , haciendo que tanto el sabor como la consistencia de este “matrimonio” sean diferentes.

5. Vinos blancos con carnes blancas

Los vinos blancos van muy bien con cualquier tipo de proteína blanca bien sea pollo, pescado, conejo y hasta el cerdo. Entre las mejores opciones de blancos para elegir están los Chardonnay y los Sauvignon Blanc, que con la temperatura adecuada se vuelven más carnosos, aromáticos y afrutados.

6. No siempre los tintos son para carnes rojas

Los vinos tintos van bien con carne roja, eso ya lo sabemos bien, pero en sí es una idea errada porque no necesariamente siempre debe haber carne roja en el plato. Los vinos tintos también funcionan con platos que no necesariamente contengan proteínas rojas, pero que lleven entre sus ingredientes tomates, caldos de res o ternera, hongos o un toque de tinto en su salsa.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta la textura y densidad porque los vinos más complejos funcionan con alimentos ligeros y sabores suaves, mientras que los platos de sabores intensos y fuertes se percibirán mejor con vinos cuya intensidad de sabor sea menor.

7. Vinos más dulces que nuestros postres

Nuestro paladar tiende a saturarse y acostumbrarse muy rápidamente a sabores dulces. Por ello, al degustar postres y dulces, el vino perderá parte de sus notas frutales y de su cuerpo y sabor aumentando la sensación de taninos y su acidez, perdiendo en resumidas cuentas su riqueza y haciendo más difícil el maridaje.

consejos para buen maridaje de vinos con postres dulces

 8. Mantén un orden lógico al momento de hacer maridajes

Como ya lo hemos dicho, no existe una regla general pero si debe existir un orden medianamente lógico a la hora de maridar con vinos para poder degustar todas sus características y cualidades.

En el caso de probar varios vinos dentro de una misma comida o cena, lo más habitual y correcto será degustar los vinos blancos antes que los tintos, el vino seco antes que el dulce y los vinos jóvenes antes que vinos de mayor añejamiento dentro de los cuales podremos incluir vinos reserva o gran reserva.

A la hora de buscar un excelente maridaje, piensa en el resultado global. Por ejemplo, no debes servir un vino con mucho cuerpo previo a uno ligero sin importar si ambos son de gran calidad, pues el primero dejará al segundo insípido.
Lo ideal como norma generar es servir primero los rosados o blancos, seguidos de los tintos jóvenes, tintos maduros y, finalmente, para postres aquellos vinos generosos en sabor o dulces.

9. Piensa en tus invitados

Si bien dijimos que lo ideal es que solo uno de los elementos (comida o vino) debería ser el protagonista de la experiencia gastronómica en conjunto, recuerda que tus invitados son los verdades protagonistas y el objetivo es que ellos disfruten del momento. Por ello, a la hora de elegir un vino para lograr un buen maridaje piensa en sus gustos. En el caso de que no sean expertos o bebedores habituales de este, una buena alternativa es elegir vinos suaves con poca astringencia en boca, ya que probablemente así los apreciarán y disfrutarán más. No debes creer nunca que es necesario abrir un reserva para una cena de navidad o una gran ocasión.

10. Confía en tu gusto personal

El maridaje de vinos es ante todo cuestión de gusto propio y una mezcla que depende en gran parte de nuestra experiencia personal previa combinando sabores, aromas, colores y texturas.

Una regla general que si puedes tener siempre en mente es la de elegir el vino que te guste beber sin comidas. Si el vino tiene la suficiente personalidad para generarte gusto en nariz y boca por sí mismo, solo te queda descubrir con qué platos que te gusten puede maridar de la mejor manera.

Por otra parte, existen algunas pautas preestablecidas dentro la cultura del maridaje de vinos según aquellos alimentos generales con los que se mariden. Veamos cuales van bien para cada tipo de alimento y cómo degustarlos:

Con carnes rojas

En esta cuestión hay pocas dudas. Carnes rojas con vino tinto son la apuesta más segura. Pero al igual que hay varios tipos de carne y métodos de preparación, también hay multitud de tipos de vino tinto.

Para carnes sin guarniciones o con una muy pequeña, como un solomillo o un chuletón, un vino ideal será un vino crianza o un vino reserva: potentes y con mucho cuerpo. Para carnes al horno ligeramente especiadas deberías elegir vinos con un paso prolongado por barrica, con notas aromáticas especiadas. Si el platillo de carne es acompañado con una salsa a base de vino, lo ideal es servir el mismo vino con el que ha realizado dicha salsa para que complementen en boca de la mejor forma.

Con pollo y otras aves

Esta es una carne de sabor más neutro y permite jugar con variedad de maridajes. Para estos platos bien sea cocinados solos se puede utilizar un vino no demasiado robusto, como un tempranillo semi crianza, ligero pero carnoso y con un toque frutal.

Si el pollo viene acompañado por una guarnición sencilla o por una salsa ligera, lo ideal es maridarlo con un vino que tenga más cuerpo como un reserva de Cabernet Sauvignon o incluso Merlot.

En el caso de pollo asado, un Chardonnay sin paso por barrica, es un vino que complemente perfectamente, aportando frescura y una buena acidez en boca.

consejos para buen maridaje de vinos con postres dulces

Con pescados y mariscos

Un buen plato de pescado o mariscos a la plancha con una guarnición, si bien se pueden servir con un vino tinto, por lo general maridan mucho mejor con un vino blanco. El pulpo, la sepia, los mejillones y los mariscos maridan perfectamente con blancos de uva albariño o verdejo. Los guisos de pescado en cazuela piden uvas como la Macabeo o parellada.

Los blancos de Sauvignon blanc o Chardonnay con paso por barrica los reservaremos para pescados más contundentes, como la merluza rellena o en salsa, o que tengan mucho sabor y carácter como el rodaballo o la lubina.

Con pastas

Seleccionar un vino para un plato con base de pasta dependerá más del tipo de salsa que acompañe a la misma pasta. Para salsas tipo boloñesas que son pesadas e intensas en sabor, un vino tinto joven o un roble de corta crianza constituyen una excelente opción. Para salsas con fondos de tomate y otros vegetales, o de queso como la mozarela, un gran maridaje se logra con vinos rosados.

Para pastas con salsas marineras, por ejemplo con mejillones, sepia o gambas viene bien servir vinos blancos, con uva verdejo o el mismo Sauvignon blanc.

Con quesos

Cuando hablamos de quesos el abanico de posibilidades igual de amplio que el de los vinos. Sin embargo, en lineas generales podemos asignar a los quesos tiernos y grasos, vinos blancos que tengan cuerpo y que sean secos ligeros, incluso vinos con algo de dulzor suave, ya que resaltarán su sabor y aportarán un agradable contraste.

Para los quesos maduros que son potentes de sabor, intensidad, textura y aroma, como el queso azul, lo mejor es seleccionar vinos tintos de tonos ligeros pero afrutados, o bien tintos medios, es decir variedades potentes, pero sin paso por barrica.

Los quesos curados y muy curados, en cambio maridan muy bien con tintos potentes y maduros, pasados por barrica.

consejos para buen maridaje de vinos con quesos

Con encurtidos y frutos secos

Con este tipo de alimentos, los vinos de jerez en todas sus variantes, los oporto y madeira pasados por barrica y el marsala italiano son opciones a considerar

Ensaladas

Para las ensaladas un buen maridaje puede lograrse tanto con vinos rosados como con blancos secos que tengan gran aroma frutal, pero no con vinos de toque dulce. Pueden funcionar los blancos con poca acidez, que acompañen bien gracias a su frescor en boca.

Despedida

Finalmente diremos que maridar vinos y alimentos es una tarea muy diferente y única en cada ocasión, que depende en gran parte de los ingredientes de cada plato.

También hay que decirlo: el maridaje del vino y comida es un arte y como tal, algo muy subjetivo que algunas veces genera polémica entre expertos. Por lo anterior, a pesar de las reglas generales habrá casos de estupendos maridajes no contemplados y a ello habrá que añadir el gusto personal.

Lo reiteramos: no existe un maridaje perfecto, sin embargo uno bueno será aquel en que estén bien equilibrados texturas y potencias de sabor entre plato y vino, es decir, que la sensación de acidez o de dulzor del plato sea igual a la del vino.

Ya lo dice el dicho “para los gustos los colores”, esperamos que estos pequeños consejos le ayuden a disfrutar del vino en una buena comida. Y recuerde, que en en cuestión de gustos, nada está escrito.

Esperamos que te haya gustado el artículo sobre Denominaciones de Origen de los vinos de nuestro país, no dudes en dejar tus comentarios y sugerencias estaremos encantados de responderte Te puede interesar este post que habla sobre:

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